Esta chica es nueva en la ciudad, y quiere aprovechar su anonimato para disfrutar de nuevas experiencias sexuales. Así que recurre a una experta, para que la guíe en su viaje erótico. La cosa comienza suavemente,con unos simples azotes en público. Después la chica es obligada a pasearse desnuda por las calles, con el culo totalmente rojo de las palmadas. Pero la cosa se complica cuando su maestra le abre la boca con un aparato y en medio de un bosque le mete un vibrador a máxima potencia por el coño. A continuación es obligada a mantener relaciones con un hombre en diferentes puntos de la urbe, y por último debe participar en un bukake. Pese a la dureza de las pruebas, la chica acaba encantada.