Este hombre es la primera vez que sube a un avión y está muy nervioso; es por esta razón por lo que la azafata le ha dado un calmante, pero no le ha funcionado. Se lo ha llevado al cuarto de baño y ha probado con el Plan B: ha decidido comerle la polla durante un buen rato. Se la ha agitado tan bien que no ha tardado en correrse en la boca, aunque en un primer momento le había prometido no hacerlo.