Este hombre se ha dedicado a analizar toda la red con el objetivo de poder determinar de que manera podría llevar a sus prácticas sexuales a un nuevo nivel. Después de mucho investigar, se ha decidido a probar con el bondage. Su mujer le ha atado las manos y luego le ha tocado la polla durante un buen rato. Esa sensación de no poder moverse ha sido precisamente lo que le ha puesto a tono.