Un hombre está obsesionado con tirarse a su mejor amiga desde siempre, pero desde que ella tiene novio lo tiene mucho más complicado. En un momento dado ha decidido que se lo iba a jugar todo por el todo y le ha puesto una venda a la mujer en los ojos. Ha conseguido hacerle creer que era su novio y también que le coma la polla durante un buen rato. Sabe que cuando se quite la venda se va a enfadar, pero de mientras lo disfruta como nunca.