Esta mujer estaba tomándose un té de forma tranquila cuando su marido, sin avisar, se ha bajado los calzoncillos para poder enseñarle su enorme polla. Y como la tenía tan dura, la tía no se lo ha pensado dos veces: ha abierto la boca y se la ha mamado durante un buen rato. Después se la ha estado agitando sin parar hasta que ha conseguido que se descargue en lo que ha considerado como un auténtico tiempo récord.