Este persona pensaba que el hecho de que se la metieran por el culo no podía ser nada placentero, por lo que era una práctica que siempre había dejado a un lado. En esta ocasión ha aceptado finalmente la petición de su chico y ha dejado que le penetren de esta manera. En un principio es verdad que le ha dolido… pero no ha tardado en volverse una práctica muy placentera.