Esta joven se pone tontita cuando su pareja enciende la cámara para grabarla. Ella está medio desnuda en la cama y empieza a sonreír con cara de niña buena. Pero una vez el chico le pone la polla en la cara, ella cambia su expresión y se muestra como una verdadera adicta sexual. ¡Con qué ganas le come el rabo a su novio! De hecho, la polla, flácida en un primer momento, no tarda mucho en ponerse totalmente erecta. La mujer la mama tan bien que él no tarda ni cinco minutos en correrse, y finalmente lo hace a chorro, llenando por completo la cara de la muchacha de leche.