Esta madura, blanca de piel y grandes tetas, a falta de un buen pollón utiliza uno de plástico para masturbarse. El consolador está enganchado a una especie de cajón, y ella se encuentra sobre el suelo. Entonces se lo mete en el coño y se mueve como si se estuviera tirando a un pene de verdad. Incluso varía hasta tres veces de posición.  Boca arriba, a cuatro patas, y hasta de medio lado. La tía se ve que se está imaginando que es una polla de verdad, y parece funcionarle.