Después de emborracharse en el bosque, este hombre se aprovecha de sus dos amigas. Una de ellas se quita la parte de abajo, y entonces él se saca la polla para que se la chupe. La tía primero pone cara de asco y después se ríe, pero finalmente acaba accediendo. Cuando acaba, le toca el turno a la morena, quien no pone ninguna objeción y se limita a agacharse para chupar el miembro. Nuevamente la rubia vuelve a comerle la polla al tío, hasta que se da cuenta de que está grabando y corre rápido a vestirse, con cara de cabreo.