Este hombre está algo aburrido del sexo de toda la vida y, por esta razón, ha decidido probar con algo nuevo. Le ha dicho a su chica que se de una vuelta por el sexshop para ver lo que se puede encontrar. En concreto, ella ha comprado una polla de plástico que se la va a meter por el culo. Al principio al hombre no le ha hecho demasiada gracia pero, mientras se incrementaba su nivel de placer, se ha dado cuenta de que le encanta.