Esta mujer estaba juguetona en ese día y, antes de que se despertase su chico, ha decidido hacerle algo de lo más especial. Le ha ido pasando los dedos por el culo poco a poco con el objetivo de que el trasero se le dilatase. Al final se los ha metido. El otro, aunque estaba despierto, se ha hecho el dormido porque era algo que le estaba gustando. Ahora todos los días le despierta de la misma manera y a el es algo que le encanta.