Esta mujer trabaja en el mundo de los aparatos sexuales y una empresa le paga una gran cantidad de de dinero por ir probando las novedades que van apareciendo en el mercado. En este caso le ha tocado probar un enorme vibrador de color rojo que, en un principio, pensaba que no le iba a caber por el coño. Sin embargo, después de ir introduciéndolo poco a poco, ha llegado hasta a producirle una gran cantidad de placer increíble. Ha disfrutado de una forma muy especial.