Esta mujer sabe que su chico se ha portado mal porque cuando va al supermercado no hace otra cosa que flirtear con las mujeres que están allí. Lejos de enfadarse, se ha comprado una polla de látex que no ha tardado en introducir en el culo del hombre. Esto, que ella pensaba que iba a ser una especie de castigo, se ha convertido en una experiencia que al hombre le ha encantado de verdad.