Esta mujer quiere sorprender a su chico con una mamada que no sea capaz de olvidar en toda su vida; ha visto una serie de trucos por Internet para hacer la mamada perfecta y se ha decidido probarlos. Empieza muy poco a poco para ponerla bien dura; una vez que ya no puede crecer más es cuando se la mete bien en la boca y aumenta la velocidad a lo máximo posible. El tío ha prometido no correrse en su boca, aunque no sabe si lo conseguirá.