Una mujer sabe que está jugando con fuego cuando se la empieza a tocar a su novio pero esta no para de insistir. Llega un momento en el que este no puede más y decide metérsela por el culo sin ni tan siquiera habérselo calentado de antemano. Aunque en un principio a la tía le dolerá un poco, no tardará en sentir mucho placer y le pedirá más y más antes de correrse.