Una pareja que están engañando a sus cónyuges, se han ido a la habitación de un hotel para tener relaciones sensuales sin que nadie les pudiera llegar a molestar. Lo que no sabían es que el dueño del hotel tiene instaladas una sucesión de cámaras a lo largo del complejo y que ha registrado su infidelidad. Se ha montado un 69 de lo más especial y luego el dueño del hotel se ha hecho una paja con la grabación.