Esta mujer quería probar algo especial en su vida porque sólo se había acostado con negros hasta ese momento. Por esta razón, ha contratado el servicio de gigolo que me ha recomendado una amiga y se ha pedido a un chico muy especial que fuera capaz de darle la caña que su cuerpo necesitaba. Nada más verlo, le ha bajado los calzoncillos y se ha metido su pene en la boca. Una experiencia que le ha encantado.