Esta chica se ha dado cuenta de la gran cantidad de dinero que se puede ganar con la publicidad erótica a lo largo de Internet. Es por esto por lo que ha hecho una cierta inversión a la hora de comprar una cámara web de calidad. Luego se ha puesto delante de ella y se ha quitado toda la ropa. Se ha abierto de piernas y ha decidido estrenar un vibrador que tenía reservado para la ocasión. El número de sus clientes ha aumentado en un 100%.