Estas dos mujeres están muy enamoradas, pero no consiguen llegar al orgasmo de la forma esperada porque les hace falta una buena polla. Es por esta razón, por lo que han ido a un sexshop para comprarse un vibrador de nivel. Lo han usado al mismo tiempo; mientras que una lo tenía metido en el coño, lo ha usado para metérselo también en el chocho de la otra. De esta forma, es cómo si tuvieran una polla de verdad.