Un hombre ha aprovechado que su novia ha salido a hacer unas compras para cometer una infidelidad de lo más estimulante. Le ha pedido a la vecina que fuese a su casa para poder follársela en el sofá donde antes se la había metido a su chica. Lo harán en toda una serie de posturas diferentes hasta que los dos se corran. Después dejarán todo conforme estaba para que nadie les pille.