Este hombre nunca se ha sentido atraído por el sexo homosexual pero, en esta ocasión, no ha tenido más remedio. Ha contraído una grave deuda con el banco y están a punto de quitarle la casa. Por esta razón, aunque no sea ortodoxo, el dueño del banco le ha propuesto saldar la deuda si se la chupa durante un buen rato. La oferta era tan buena que ha aceptado.