Esta mujer, cuando no puede dormir por las noches, tiene un pequeño ritual y es meterse las manos en las bragas y correrse de una forma muy especial. Su chico sospecha que lo hace a menudo y, por esta razón, ha colocado una cámara en un lugar muy especial para poder registrar toda la situación. Conseguirá grabar el punto exacto en el que llega al orgasmo final. Además, se hará una paja con la grabación.